El Gobierno de Gustavo Petro decretó un histórico aumento del 23,7 % para el salario mínimo de 2026, fijando el ingreso total con auxilio de transporte en $2.000.000. La medida, adoptada unilateralmente tras el fracaso de la concertación, ha generado una profunda división entre el Ejecutivo, que la defiende como un acto de justicia social, y analistas y gremios empresariales, que advierten sobre graves riesgos para la economía. El nuevo salario básico quedó en $1.746.882 y el auxilio de transporte en $253.118, beneficiando directamente a 2,4 millones de trabajadores formales, aunque deja por fuera a los 11,4 millones de personas que, según el DANE, perciben ingresos inferiores. El Gobierno justificó la decisión en el concepto de “salario vital” de la OIT, argumentando que impulsará la demanda y el crecimiento económico. Sin embargo, la medida fue recibida con un rechazo casi unánime por parte de los gremios como Fenalco, ANDI y Acopi, que la calificaron de “irresponsable”, “populista” y una “masacre a la formalidad”. Analistas de J.P.
Morgan, Credicorp Capital y XP Investments proyectan un fuerte impacto inflacionario, estimando que el alza podría añadir entre 1,5 y 2,8 puntos porcentuales a la inflación de 2026, llevándola a niveles cercanos al 6 %. Como respuesta, se anticipa que el Banco de la República endurecerá su política monetaria, con posibles alzas en las tasas de interés hasta el 11 %. Otra gran preocupación es el efecto sobre el empleo formal y la sostenibilidad de las mipymes. Expertos señalan que el costo total de un trabajador con salario mínimo se aproximará a los $3 millones, lo que podría incentivar la informalidad, la automatización y la destrucción de puestos de trabajo.
A nivel fiscal, el costo adicional se estima entre $5 y $7 billones (0,3 % del PIB), principalmente por el impacto en el sistema pensional público. Finalmente, el decreto podría enfrentar demandas, pues juristas recuerdan un precedente del Consejo de Estado que anuló un aumento salarial en 2016 por falta de motivación técnica suficiente.
En resumenEl Gobierno Nacional decretó un aumento del 23,7 % en el salario mínimo para 2026, estableciendo un ingreso total de $2.000.000 con auxilio de transporte. La medida ha sido fuertemente criticada por analistas y gremios, quienes advierten sobre riesgos de mayor inflación, aumento de tasas de interés, crecimiento de la informalidad laboral y un elevado costo fiscal para la nación, generando un escenario de alta incertidumbre económica.