Esto no solo cubriría el consumo básico, sino que generaría un excedente, aumentando la disponibilidad de energía subsidiada. El plan se materializará principalmente en los mercados atendidos por las empresas Air-e y Afinia, donde, según el ministro Palma, el 93% de la población es subsidiada. Además de ampliar el acceso a la energía y reducir las tarifas, el Gobierno espera que la diversificación de fuentes energéticas contribuya a disminuir el déficit del Fondo de Solidaridad y Redistribución del Ingreso.