Aunque el mandatario no especificó la ubicación exacta, el tipo de operación ni la agencia responsable, funcionarios estadounidenses confirmaron de manera extraoficial al New York Times que el objetivo estaba en Venezuela.
Esta declaración se produce en un contexto de alta tensión, luego de que Trump también revelara haber sostenido una conversación telefónica "infructuosa" con Nicolás Maduro. Esta ofensiva se enmarca en una campaña militar iniciada en septiembre de 2025 contra embarcaciones que, según Washington, están ligadas al narcotráfico. Desde entonces, las fuerzas estadounidenses han destruido al menos 30 lanchas en el Caribe y el Pacífico, con un saldo que supera los 100 muertos, a quienes la Casa Blanca califica de "narcoterroristas".
Por su parte, el régimen de Nicolás Maduro ha denunciado estas acciones como una "guerra no declarada" y una violación a su soberanía.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) anunció la destrucción de una aeronave "hostil" en el estado de Apure, cerca de la frontera con Colombia, que supuestamente era usada para narcotráfico, sumando 31 aeronaves inutilizadas en 2025.













