El Gobierno del presidente Gustavo Petro decretó un aumento sin precedentes del salario mínimo para 2026, fijándolo en $2.000.000 mensuales incluyendo el auxilio de transporte. Esta decisión, tomada de manera unilateral tras el fracaso de la mesa de concertación, genera un amplio debate sobre sus efectos en la economía, el empleo y el costo de vida de los colombianos. Tras no lograr un acuerdo entre empresarios y sindicatos, el Ejecutivo expidió el decreto que establece un incremento del 23,7%, llevando el salario básico a $1.746.882 y el auxilio de transporte a $253.118. La medida se fundamenta en el concepto de ‘salario mínimo vital’ de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca cubrir no solo la supervivencia, sino necesidades como vivienda, salud, educación y transporte. Durante la negociación, las centrales obreras solicitaron un alza del 16%, mientras que los gremios empresariales fijaron su techo en 7,21%.
El presidente Petro defendió la decisión afirmando que el aumento no genera desempleo y que, por el contrario, impulsa la demanda. "Yo creo que aumenta el empleo porque aumenta la demanda y los empresarios van a vender más y por tanto necesitarán más trabajadores", puntualizó.
Sin embargo, gremios como la ANDI y ACOPI advirtieron sobre una posible "mortandad de microempresas", un aumento de la informalidad y presiones inflacionarias.
Para los trabajadores independientes, el impacto es directo, ya que sus aportes a salud (12,5%) y pensión (16%) se disparan.
Con la nueva base de cotización de $1.750.905, el pago total a seguridad social para quien gane el mínimo será de $499.008, un aumento considerable frente a los cerca de $410.000 que pagaban antes. Además, el alza indexa el valor de cerca de 70 bienes y servicios, como las cuotas moderadoras de las EPS, servicios notariales, cánones de arriendo y matrículas educativas, afectando el costo de vida general.
En resumenEl aumento del salario mínimo a $2.000.000 para 2026, decretado por el Gobierno Petro, representa un incremento histórico que busca mejorar el poder adquisitivo bajo el concepto de 'salario vital'. Sin embargo, la medida genera un impacto en cadena sobre los costos de vida y los aportes de independientes, y ha desatado alertas en los gremios empresariales por sus posibles efectos en la inflación, el empleo formal y la supervivencia de las microempresas.