El comportamiento de la divisa estuvo influenciado por un entorno externo tranquilo y movimientos técnicos en el mercado local. A nivel internacional, los precios del petróleo operaron de manera estable, con el Brent subiendo un 0,19 % a US$62,36 por barril y el WTI un 0,33 % a US$58,54. El mercado petrolero reaccionó a tensiones geopolíticas, como los ataques aéreos de Estados Unidos en Nigeria y la presión sobre el petróleo venezolano, aunque el bajo volumen de negociación contuvo mayores movimientos. En el ámbito local, analistas de Credicorp Capital señalaron que el mercado sigue atento al anuncio del incremento del salario mínimo y a la posibilidad de que el Gobierno esté monetizando recursos por hasta US$4.000 millones, derivados de una operación con el inversionista PIMCO. Esta posible inyección de dólares al mercado estaría generando una presión vendedora que contribuye a la fortaleza del peso colombiano. Desde el punto de vista técnico, la divisa rompió el soporte clave de los $3.700, con los siguientes niveles de soporte ubicados en $3.690 y $3.685, mínimos del año.