Entre ellos, “las altas tasas de interés y el requisito de ahorrar el 30 % del valor de la vivienda”, que limitan el acceso al crédito, y “la fuerte caída de las ventas VIS entre 2023 y 2024”.

Además, las nuevas dinámicas laborales, como el teletrabajo, fomentan una mayor movilidad y flexibilidad, haciendo del arriendo una opción más atractiva que un compromiso financiero a largo plazo.

El perfil del arrendatario actual es un usuario de entre 25 y 45 años, de estratos dos y tres, con un crecimiento notable de los hogares unipersonales. Las preferencias se inclinan hacia apartamentos de entre 50 y 100 m², con espacios para home office, zonas comunes y alta aceptación de mascotas.

Ciudades como Medellín, Bogotá, Cali y Barranquilla lideran el dinamismo del mercado, junto a municipios satélite que ofrecen precios más competitivos.

La búsqueda de apartaestudios se duplicó en 2025, un fenómeno impulsado por estudiantes, jóvenes profesionales y nómadas digitales.