Durante la negociación fallida, las centrales obreras solicitaron un alza del 16 %, mientras los empresarios ofrecieron un 7,21 %. Aunque no hay una cifra oficial, cálculos basados en un estudio de la OIT sugieren que un salario vital bruto podría rondar los $2.147.000 para sostener un hogar promedio de cuatro personas con 1,5 asalariados. Esto representaría un aumento cercano al 40 % sobre el salario actual, una cifra que ha generado gran expectativa e incertidumbre en el sector productivo por sus posibles efectos en la informalidad y la economía.