Esta cautela se refleja en el mercado de deuda pública, donde se esperan rendimientos elevados para los TES a largo plazo, con proyecciones que superan el 12 %. En cuanto a la tasa de cambio, el mercado ajustó su previsión para el cierre de 2025 a $3.850, por debajo de los $3.900 esperados anteriormente, aunque la volatilidad sigue siendo un riesgo latente. Por su parte, el precio del petróleo Brent se proyecta en torno a los US$61,7 por barril para fin de año.