El siniestro, ocurrido el pasado 14 de diciembre, involucró a un bus que transportaba a estudiantes recién graduados del Liceo Antioqueño de Bello. Según la SuperTransporte, la investigación arrojó que el CDA habría alterado los resultados de la revisión técnico-mecánica, aprobando irregularmente el vehículo a pesar de no cumplir ni con el 20 % de los estándares mínimos. Entre las falencias detectadas se encuentran omisiones en la inspección de llantas, luces, cinturones de seguridad y salidas de emergencia.
Además, se reportó información presuntamente inconsistente al RUNT.
Testimonios de sobrevivientes indicaron que el bus ya presentaba fallas de batería y motor antes de la tragedia. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, declaró: “No vamos a permitir que la negligencia, la irresponsabilidad o las irregularidades en la revisión técnico-mecánica sigan cobrando vidas”. La suspensión es una medida preventiva mientras continúan las investigaciones administrativas que podrían derivar en sanciones adicionales, en medio de denuncias de familiares de las víctimas sobre el robo de pertenencias en el lugar del accidente.













