El mandatario calificó al exministro como alguien “extorsionado” y un “chivo expiatorio”.
Por su parte, el abogado de Bonilla, Mauricio Pava, insistió en que la medida de aseguramiento no debe interpretarse como una condena anticipada. La detención de dos de las figuras más relevantes del gabinete ministerial representa el punto más álgido del escándalo de la UNGRD, que ya ha implicado a expresidentes del Congreso como Iván Name y Andrés Calle.













