En respuesta, Maduro ha prometido mantener las exportaciones y ha hecho un llamado a los militares colombianos para una "unión perfecta" en defensa de la soberanía regional.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro rechazó tajantemente cualquier forma de invasión, defendiendo el principio de soberanía de las naciones latinoamericanas sobre sus recursos del subsuelo. A través de la red social X, Petro explicó que, a diferencia del sistema jurídico estadounidense, en América Latina el subsuelo es propiedad de la Nación, por lo que las decisiones soberanas sobre el petróleo no constituyen un "robo". En un gesto de distensión, Petro invitó a la líder opositora venezolana María Corina Machado a Colombia para "hablar de paz y no de invasiones", e incluso a "bailar un buen vallenato". La controversia sobre Machado también se extendió al ámbito cultural, después de que la escritora Laura Restrepo se retirara del Hay Festival en protesta por la invitación a la política venezolana, una decisión que fue respaldada por Petro. Mientras tanto, en Estados Unidos, los demócratas presentaron resoluciones para limitar los poderes de guerra de Trump en la región, aunque fueron rechazadas en la Cámara de Representantes.