Según datos presentados por Vanti y TransMilenio, la composición del gas que consume la capital está cambiando.
Mientras actualmente el gas importado representa una cuarta parte del consumo residencial, las proyecciones indican que superará el tercio. El escenario es más crítico para el sector industrial y el GNV, donde cerca de la mitad del gas será importado. Esto elevaría el valor del metro cúbico de GNV a $3.281, un incremento considerable frente a los costos actuales. El alza se explica por el aumento de más del 140 % en el componente de suministro, debido a la necesidad de adquirir gas en mercados internacionales, y por los mayores costos de transporte desde la región Caribe hasta el centro del país. El concejal Rolando González advirtió que esta situación afectará a miles de taxistas, conductores particulares y al transporte público. Se estima que los sobrecostos para el Sistema Integrado de Transporte Público en 2026 ascenderían a decenas de miles de millones de pesos, presionando las finanzas del Fondo de Estabilización Tarifaria. Como posibles soluciones, el Concejo propuso priorizar el suministro de gas para el transporte público y optimizar la logística de transporte del combustible a nivel nacional.












