“La veterinaria nos dijo que era un veneno muy letal porque su muerte fue muy rápida”, explicó.

Este no es un hecho aislado; la modalidad se ha reportado en otros sectores como Teusaquillo y Palo Blanco, donde recientemente también murió un gato comunitario.

Según organizaciones de protección animal, los atacantes mezclan veneno para ratas con alimentos atractivos para los animales y los abandonan en zonas comunes.

Las autoridades presumen que los actos son motivados por intolerancia.

El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal ha emitido una alerta, recomendando a los dueños usar siempre la correa para evitar que sus mascotas ingieran sustancias del suelo.

En caso de sospecha de envenenamiento, se debe acudir de inmediato al veterinario.

Los síntomas incluyen salivación excesiva, vómito, convulsiones y dificultad para respirar.

Abandonar sustancias venenosas es un delito de maltrato animal, y las autoridades instan a la ciudadanía a denunciar cualquier caso a la Línea 123.