Los mercados bursátiles a nivel mundial reaccionaron con fuerte optimismo tras la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de recortar los tipos de interés, una medida que impulsó al Dow Jones a un nuevo máximo histórico y generó un efecto dominó positivo en las bolsas de Asia y Europa. Este movimiento de la FED, junto con una postura menos agresiva del presidente Powell, ha sido interpretado por los inversores como una señal de estímulo económico. En Asia, la mayoría de los índices cerraron con ganancias significativas; el Nikkei de Tokio subió un 1,37 %, mientras que el Hang Seng de Hong Kong avanzó un 1,67 %. Las acciones tecnológicas lideraron el repunte, recuperándose de las dudas generadas por Oracle.
En Europa, las principales bolsas abrieron al alza, con avances en torno al 0,30 %.
La bolsa española fue la que más subió, un 0,42 %, alcanzando un nuevo récord intradía.
Sin embargo, el panorama económico en el viejo continente es mixto.
Datos del Reino Unido mostraron que su PIB se contrajo un 0,1 % en octubre, y se espera que el Banco de Inglaterra recorte sus tasas la próxima semana. Por otro lado, la inflación en Alemania aumentó al 2,6 % en noviembre, lo que sugiere que el Banco Central Europeo probablemente mantendrá sus tasas sin cambios. En Estados Unidos, los futuros mostraban un comportamiento mixto, con el Dow Jones apuntando a más ganancias mientras que el Nasdaq registraba ligeras caídas, reflejando una rotación sectorial tras el rally. El recorte de la FED ha inyectado confianza en los mercados, aunque persisten las preocupaciones sobre la salud económica subyacente en algunas regiones.
En resumenLa decisión de la Reserva Federal de recortar las tasas de interés ha provocado un rally en las bolsas mundiales, aliviando temporalmente las preocupaciones de los inversores. No obstante, los datos económicos dispares en Europa sugieren que la volatilidad podría persistir mientras los bancos centrales de otras regiones definen sus propias políticas monetarias.