Junior, respaldado por su afición y su fortaleza como local, buscará tomar ventaja en el partido de ida. Su técnico, Alfredo Arias, ha dejado clara su filosofía pragmática al afirmar: “Jugar lindo no existe, juegas bien o mal”, enfocándose en la efectividad por encima del estilo. Por su parte, Deportes Tolima, bajo la dirección de Lucas González, ha demostrado ser un competidor formidable, especialmente en instancias decisivas. González ha intentado trasladar la presión al rival, declarando que “Junior tiene la responsabilidad de ganar, es el favorito”. El equipo ‘pijao’ confía en su estructura sólida y en su capacidad para competir en escenarios adversos, buscando un resultado favorable que les permita definir la serie en su casa, el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. La final pone a prueba dos rachas importantes y estilos de juego contrastantes, en una de las definiciones más esperadas de los últimos años en el fútbol colombiano.