Para Colombia, la caída en los precios del crudo tiene un impacto fiscal directo. Según el analista Sergio Cabrales, una reducción de apenas un dólar en el precio promedio anual del petróleo puede disminuir los ingresos fiscales del país en cerca de $400.000 millones, afectando los dividendos de Ecopetrol, los impuestos de renta y las regalías. La situación enciende alarmas para la principal empresa del país y para la estabilidad económica nacional, que depende en gran medida de los ingresos petroleros. A nivel global, se espera que los países de la OPEP aporten casi el 50 % del crecimiento de la oferta, mientras que la producción de Rusia crecerá modestamente debido a las sanciones y restricciones a la inversión.