Sanguino aseguró que las posturas presentadas no son inamovibles, al declarar: “Ni el 7,21 % ni el 16 % son posiciones rígidas. Son puntos de partida para buscar un acuerdo que ojalá podamos entregar al país”.

El Gobierno busca una cifra que acerque a las partes, aunque aún no ha presentado una propuesta formal.

Sin embargo, la viabilidad de un acuerdo se ve amenazada por las advertencias económicas sobre un aumento desmedido. Un análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) alertó sobre los riesgos inflacionarios de un incremento muy por encima de la inflación de noviembre (5,3 %). Según el informe, un ajuste elevado podría presionar los precios en el primer semestre de 2026, especialmente en servicios indexados al salario mínimo como “pensiones de colegios privados, guarderías, citas médicas particulares, cuotas moderadoras de EPS, servicios de peluquería y personal de apoyo doméstico”. Además, afectaría precios clave como los topes de la vivienda de interés social (VIS) y prioritario (VIP), complicando los esfuerzos del Banco de la República por controlar la inflación.