La operación para su salida fue compleja; según The Wall Street Journal, incluyó un disfraz, un escape por mar hacia Curazao y apoyo logístico de Estados Unidos.

Machado confirmó haber recibido ayuda estadounidense, aunque negó la participación de la oposición en operaciones militares recientes en el Caribe. Ante la pregunta sobre una posible intervención militar, Machado fue contundente: “Venezuela ya ha sido invadida”, refiriéndose a la presencia de agentes rusos, iraníes y guerrillas colombianas que, según ella, operan con el beneplácito del régimen.

Hizo un llamado a las democracias del mundo a unirse y defender la libertad para sobrevivir a las derivas autoritarias.

Políticos colombianos como María Fernanda Cabal y Enrique Gómez celebraron su reaparición como un símbolo de esperanza para la región.