Las autoridades estadounidenses sostienen que esta red beneficia a organizaciones terroristas extranjeras.

La incautación es el más reciente episodio en la escalada de tensiones entre Washington y Caracas. El gobierno venezolano reaccionó de inmediato, acusando a Estados Unidos de un “robo descarado” y calificando la acción como una agresión. Por su parte, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, hizo un llamado a Colombia, Brasil y México para crear un “ejército multinacional” en respuesta a la creciente tensión con Estados Unidos.