La celebración de la Noche de Velitas dejó un preocupante balance de personas lesionadas por el uso de pólvora en varias regiones de Colombia, con un aumento significativo de casos en Bogotá, Nariño y Valle del Cauca. Las cifras confirman la persistencia de esta problemática, que afecta gravemente a adultos y menores de edad a pesar de las campañas de prevención y las prohibiciones vigentes. En Bogotá, la Secretaría de Salud confirmó 23 casos de quemados entre el 7 y 8 de diciembre, de los cuales siete son menores de edad. De manera alarmante, uno de los niños se encontraba en compañía de un adulto en estado de embriaguez. Del total de lesionados en la capital, 10 eran observadores, lo que evidencia el riesgo que la pirotecnia representa incluso para quienes no la manipulan directamente.
Las autoridades también reportaron tres amputaciones.
En Nariño, el Instituto Departamental de Salud (IDSN) confirmó que la cifra de lesionados ascendió a doce, incluyendo un bebé de un año en Tumaco que sufrió quemaduras en el rostro mientras su familia observaba un espectáculo pirotécnico. En el Valle del Cauca, se reportaron 12 nuevos heridos en cinco municipios, sumando 21 casos en lo que va de la temporada, de los cuales siete son menores. Un adulto en Buenaventura perdió varios dedos. En Barranquilla, dos menores, una bebé de un año y un niño de 10, resultaron intoxicados por ingerir fósforo blanco.
Las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para evitar el uso de pólvora y denunciar su venta ilegal, mientras los hospitales se mantienen en alerta para atender las emergencias.
En resumenLa Noche de Velitas dejó un saldo trágico con decenas de quemados por pólvora en todo el país, incluyendo un alto número de menores de edad. Bogotá, Nariño y Valle del Cauca reportaron un aumento en los casos, con lesiones que van desde quemaduras y amputaciones hasta intoxicaciones, lo que evidencia el fracaso parcial de las medidas de control y la necesidad de mayor conciencia ciudadana.