Los economistas consultados no descartan que este sea solo el primer movimiento, estimando que podrían producirse nuevos aumentos de 25 puntos básicos en marzo y abril. De concretarse, la tasa de intervención volvería a subir tras un periodo de bajadas que buscaban impulsar la recuperación económica. Un incremento en la tasa de referencia del Emisor se traslada directamente al costo de los créditos de consumo, tarjetas, préstamos para vehículo y vivienda, lo que podría reducir la demanda de préstamos y frenar el consumo y la inversión en el país.