En su mensaje, añadió que, tras recorrer Colombia, percibe un clamor ciudadano por superar la polarización.

Con este movimiento, el candidato de Dignidad y Compromiso busca posicionarse como una alternativa directa en la primera vuelta de mayo, al margen de las alianzas que se definan en las consultas. Esta estrategia se produce en un contexto de fragmentación del centro político y en un escenario electoral que, según las encuestas, se perfila polarizado. La última encuesta de Invamer ubicó a Fajardo en el tercer lugar de intención de voto con un 8,5 %, muy por debajo de Iván Cepeda (31,9 %) y Abelardo de la Espriella (18,2 %). La decisión de Fajardo de no medirse en una consulta podría dificultar la consolidación de una candidatura única de centro y lo obliga a buscar apoyos por una vía diferente para ser competitivo.