Las autoridades ordenaron evacuaciones masivas en las zonas costeras más vulnerables mientras monitorean la situación ante posibles réplicas.

El sismo, de magnitud 7,6, se registró la noche del lunes 8 de diciembre, con epicentro a unos 80 km de la costa de la prefectura de Aomori. El temblor alcanzó un nivel de “6 superior” en la escala sísmica japonesa en algunas áreas, lo que indica una sacudida lo suficientemente fuerte como para causar daños estructurales. Inmediatamente después del terremoto, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió una alerta de tsunami para las prefecturas de Aomori, Iwate y Hokkaido. Se reportaron olas de entre 50 y 70 centímetros en puertos como el de Kuji. Como medida de precaución, decenas de miles de personas fueron evacuadas de las zonas costeras. Hasta el momento, se han reportado al menos siete personas heridas, la mayoría por caídas de objetos, sin que se hayan confirmado víctimas fatales. Las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de réplicas fuertes y han instado a la población a mantenerse alejada de la costa hasta que todas las alertas sean levantadas. Posteriormente, la JMA levantó la alerta principal de tsunami, aunque mantuvo avisos de menor nivel en la región.