En ciudades como Bogotá, la celebración ha evolucionado, incorporando eventos masivos organizados por las alcaldías con conciertos y actividades culturales, buscando ofrecer alternativas seguras y comunitarias.
Este año también se ha observado una tendencia creciente hacia celebraciones más sostenibles, con el uso de velas ecológicas y faroles reutilizables.
Sin embargo, la jornada estuvo empañada por la persistente problemática del uso de pirotecnia. El Instituto Nacional de Salud (INS) y la Policía Nacional emitieron una alerta máxima, reforzando la campaña “Prende la vida, no la pólvora”. A pesar de los controles, se notificaron 102 casos de lesionados por pólvora a nivel nacional en los primeros días de diciembre. Bogotá registró su primer caso de la temporada: una mujer de 33 años en la localidad de Usme sufrió quemaduras en el rostro. Las autoridades han intensificado los operativos de control en vías y zonas comerciales para incautar pólvora ilegal y sancionar a los infractores, reiterando que los menores no deben tener acceso a ningún tipo de artefacto pirotécnico.












