La violencia se recrudeció durante el fin de semana con dos focos principales. En Balboa, Cauca, la detonación de una motobomba en el casco urbano dejó al menos 15 personas heridas, entre ellas una menor de siete años, y causó graves daños materiales, incluyendo un incendio en la cooperativa de caficultores local.

El presidente Gustavo Petro calificó el hecho como “terrorismo” y anunció que la acusación contra alias 'Iván Mordisco' ante la Corte Penal Internacional “está lista”. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, atribuyó el ataque al “cartel de alias Mordisco con alias Marlon” y ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por los responsables. Simultáneamente, en Norte de Santander, una ola de ataques atribuidos al ELN sacudió a Cúcuta y Villa del Rosario. Las acciones violentas incluyeron un atentado contra el CAI Morichal, un ataque a una patrulla en el sector de La Concordia que dejó dos policías muertos y seis heridos, y la explosión de artefactos dirigidos a derribar torres de energía en el Anillo Vial Oriental. En este último incidente resultaron heridos el gimnasta olímpico Jossimar Calvo y su esposa, Gina Zambrano, cuando la onda expansiva destruyó el vehículo en el que se movilizaban.

Afortunadamente, ambos se encuentran fuera de peligro.

Las autoridades locales y nacionales han reforzado la presencia de la Fuerza Pública en ambas regiones para contener la escalada violenta.