La sentencia también incluye una millonaria multa y una inhabilidad para ejercer cargos públicos. El alto tribunal encontró a Palomino culpable de haber presionado indebidamente a la fiscal Sonia Velásquez para que suspendiera una orden de captura contra el empresario Luis Gonzalo Gallo Restrepo. Los hechos se remontan al 8 de febrero de 2014, cuando Palomino, entonces director de la Policía y acompañado por el director de la DIJIN, se dirigió a la residencia de la fiscal para solicitarle directamente que detuviera la acción judicial. Gallo Restrepo era investigado por graves delitos como concierto para delinquir, lavado de activos y desplazamiento forzado, en un caso relacionado con el despojo de tierras en la región de Urabá. La condena pone fin a un largo proceso judicial que ha mantenido al exalto oficial en el centro de la atención mediática. Tras conocerse el fallo, la defensa de Palomino anunció que apelará la decisión, mientras que el general (r) calificó la investigación como "tortuosa" y procedió a instaurar una acción de tutela para buscar su libertad mientras se resuelve el recurso de apelación.