El presidente Gustavo Petro intensificó sus críticas contra el Congreso, el Banco de la República y la administración de Iván Duque, responsabilizándolos por el aumento de los intereses de la deuda pública y el estancamiento de la reforma tributaria. El mandatario advirtió que, de no aprobarse la reforma, el país se encaminaría a una emergencia económica que obligaría a recortar la inversión pública. La tensión escaló tras un informe que reveló un incremento de 80 billones de pesos en los intereses futuros de la deuda. En su cuenta de X, Petro acusó al Congreso de intentar "ahorcar financieramente al gobierno" y culpó al Banco de la República por mantener altas las tasas de interés.
El choque con el emisor se agudizó después de que su gerente, Leonardo Villar, advirtiera que un alza desmedida del salario mínimo haría "más difícil y costoso" bajar la inflación.
Petro respondió calificando a la junta del banco como "activista económico del uribismo" y exclamó "¡Mamola!" ante la idea de que los trabajadores asuman el costo del ajuste fiscal. Este enfrentamiento se produce mientras la reforma tributaria está virtualmente hundida en el Congreso, creando un hueco de 16,3 billones de pesos en el presupuesto de 2026 si no se aprueba antes del 16 de diciembre. La situación evidencia una profunda fractura entre el Ejecutivo y otras ramas del poder sobre el manejo de la economía nacional.
En resumenEl presidente Petro culpa al Congreso y al Banco de la República por la crisis fiscal, amenazando con una emergencia económica si su reforma tributaria no avanza. El conflicto refleja una creciente polarización sobre la política económica, con la deuda pública y el salario mínimo como puntos centrales de la disputa.