El choque con el emisor se agudizó después de que su gerente, Leonardo Villar, advirtiera que un alza desmedida del salario mínimo haría "más difícil y costoso" bajar la inflación.

Petro respondió calificando a la junta del banco como "activista económico del uribismo" y exclamó "¡Mamola!" ante la idea de que los trabajadores asuman el costo del ajuste fiscal. Este enfrentamiento se produce mientras la reforma tributaria está virtualmente hundida en el Congreso, creando un hueco de 16,3 billones de pesos en el presupuesto de 2026 si no se aprueba antes del 16 de diciembre. La situación evidencia una profunda fractura entre el Ejecutivo y otras ramas del poder sobre el manejo de la economía nacional.