La aerolínea estatal colombiana Satena, que operaba dos vuelos semanales a Valencia, también se sumó a la suspensión. La Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac) respaldó la decisión, priorizando la seguridad. Esta ola de cancelaciones se da en un contexto de alta tensión regional, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara el espacio aéreo venezolano como "cerrado" y la Administración Federal de Aviación (FAA) recomendara extremar precauciones.

Previamente, otras aerolíneas como Iberia, Avianca y Latam ya habían cancelado sus rutas, lo que provocó que el gobierno venezolano les revocara sus permisos.

La situación afecta a miles de pasajeros y profundiza el aislamiento aéreo de Venezuela, dejando la conectividad regional en un estado de incertidumbre.