Las aerolíneas Copa Airlines, Wingo y Satena anunciaron la suspensión temporal de sus vuelos hacia y desde Venezuela, citando preocupaciones de seguridad. La medida se produce tras una advertencia del gobierno de Estados Unidos sobre posibles riesgos en el espacio aéreo del Caribe en medio de crecientes tensiones con el gobierno de Nicolás Maduro. Copa y Wingo, que se encontraban entre las pocas compañías internacionales que mantenían rutas con Caracas, suspendieron sus operaciones para los días 4 y 5 de diciembre después de que pilotos reportaran irregularidades en una señal de navegación.
La aerolínea estatal colombiana Satena, que operaba dos vuelos semanales a Valencia, también se sumó a la suspensión. La Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac) respaldó la decisión, priorizando la seguridad. Esta ola de cancelaciones se da en un contexto de alta tensión regional, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara el espacio aéreo venezolano como "cerrado" y la Administración Federal de Aviación (FAA) recomendara extremar precauciones.
Previamente, otras aerolíneas como Iberia, Avianca y Latam ya habían cancelado sus rutas, lo que provocó que el gobierno venezolano les revocara sus permisos.
La situación afecta a miles de pasajeros y profundiza el aislamiento aéreo de Venezuela, dejando la conectividad regional en un estado de incertidumbre.
En resumenLa creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela ha provocado la suspensión de vuelos a Caracas por parte de Copa, Wingo y Satena, que se suman a otras aerolíneas internacionales. La medida, motivada por alertas de seguridad y fallas en señales de navegación, impacta severamente la conectividad aérea en la región.