Las autoridades han rastreado sus movimientos, indicando que viajó inicialmente a Argentina y posteriormente se habría desplazado por Brasil, España y el Reino Unido.

La fiscal del caso obtuvo la orden de captura y solicitó la intervención de Interpol para facilitar su localización y detención a nivel internacional.

Las pesquisas apuntan a que Guzmán Castro sostenía un "vínculo cercano" con el padre de las niñas fallecidas, lo que ha llevado a los investigadores a no descartar que el crimen haya sido motivado por una venganza. El caso ha generado una profunda conmoción en la capital y en todo el país, no solo por la trágica muerte de las menores, sino por la premeditación y crueldad del método utilizado.