El general Juan Miguel Huertas fue apartado de su cargo como comandante del Comando de Personal del Ejército (Coper) en medio de una controversia por presuntos vínculos con disidencias de las Farc. La decisión se tomó mientras avanza el trámite de una suspensión de tres meses impuesta por la Procuraduría. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que el general Huertas "no sigue ejerciendo sus funciones, desde el día de ayer", una medida que se materializó mediante un permiso temporal mientras se completa el proceso administrativo para oficializar la suspensión ordenada por la Procuraduría. Según explicó Sánchez, la aplicación de la sanción requiere la expedición de un decreto que debe pasar por varias instancias, incluyendo el Ejército, el Comando General, el Ministerio de Defensa y la Presidencia de la República. "Mientras ocurría eso, la opción que tomamos fue sacarlo a un permiso", añadió el ministro.
Paralelamente, el 2 de diciembre se ordenó una inspección al cargo que Huertas ejerció desde agosto.
La controversia se centra en presuntas alianzas del oficial con la estructura disidente de las Farc liderada por alias ‘Calarcá’, reveladas a través de unos chats. A pesar de la contundencia de las acusaciones, el presidente Gustavo Petro ha defendido al general, sugiriendo que podría tratarse de un montaje de otros militares en su contra y afirmando que "no hay prueba contra el general Huertas". Por su parte, el ministro Sánchez aclaró que ni él ni el presidente tenían conocimiento de los chats específicos que salpican al general cuando se pronunciaron inicialmente sobre el caso.
En resumenEl general Huertas fue separado temporalmente de su comando a través de un permiso, mientras se formaliza su suspensión por presuntos nexos con disidencias. Aunque el Gobierno adelanta una inspección interna, el presidente Petro ha expresado dudas sobre las acusaciones, calificándolas como un posible montaje.