Fue abordado por dos hombres en una motocicleta naranja que intentaron robarle sus pertenencias.
Al oponer resistencia, recibió dos disparos, uno de ellos en el pecho, que le causaron la muerte de manera casi inmediata. La rápida reacción de un policía que se encontraba cerca resultó en un enfrentamiento en el que uno de los delincuentes fue abatido y el otro, un menor de 16 años, fue capturado herido. Posteriormente, el joven aprehendido aceptó los cargos de homicidio, porte ilegal de armas y tentativa de hurto, recibiendo medida de internamiento preventivo. El padre de la víctima, Jean Claude Bossard Serpa, relató el dolor de la familia, que había viajado a Bogotá para celebrar el cumpleaños número 30 de su hijo.
“Lo perdimos por esta inseguridad del país”, declaró, pidiendo más apoyo para la Policía.
Las investigaciones revelaron que los atacantes, conocidos como la "banda de la moto naranja", estaban vinculados a al menos otros tres hurtos violentos en barrios exclusivos del norte de Bogotá. El alcalde Carlos Fernando Galán reconoció que la policía ya tenía la moto "en el radar" tras denuncias ciudadanas previas, lo que generó cuestionamientos sobre la efectividad de las medidas preventivas.













