Entre los crímenes reportados se incluyen homicidios, extorsiones y un férreo control armado sobre las comunidades. La entidad subraya que esta confrontación se desarrolla en una de las principales zonas turísticas y portuarias del país, donde los grupos armados coexisten con las comunidades locales, incrementando la vulnerabilidad de estas últimas. La Defensoría insta a las autoridades a tomar medidas urgentes para proteger a los habitantes de esta estratégica región del Caribe colombiano.