La elección de Barranquilla se basó en su capacidad logística, experiencia en eventos de alta exigencia y el comportamiento del mercado turístico. Para cumplir con los estándares de la Conmebol y la FIFA, el estadio será sometido a una importante modernización que comenzará una vez finalice la participación de Junior en los torneos locales. Las obras, que durarán cerca de ocho meses, se enfocarán en ampliar el aforo a 60.000 espectadores, instalar una grama híbrida de última tecnología y renovar tribunas, baños, pasillos, accesos, zonas de prensa y camerinos. El alcalde Char aseguró que estas adecuaciones no afectarán la realización del evento, previsto para el 21 de noviembre de 2026, y que para esa fecha el estadio estará totalmente renovado. La última final continental que presenció Barranquilla fue en 2018, en el partido de ida de la Copa Sudamericana entre Junior y Athletico Paranaense.