Según los reportes, un sospechoso abrió fuego contra los militares uniformados, quienes se encontraban patrullando el área.

Tras el ataque, el agresor fue detenido, resultando también herido en el enfrentamiento. Inmediatamente, se activó un amplio operativo de seguridad que incluyó el cierre del perímetro de la Casa Blanca y el despliegue de múltiples agencias policiales y de emergencia. El presidente Donald Trump, quien se encontraba en Florida, reaccionó con dureza, calificando al atacante como un "animal" y advirtiendo que "pagará un precio muy alto".

En un mensaje de respaldo, Trump añadió: "Dios bendiga a nuestra Gran Guardia Nacional y a todas nuestras Fuerzas Armadas y del Orden". Como respuesta al incidente, el Pentágono anunció el envío de 500 militares adicionales de la Guardia Nacional a Washington. Es importante recordar que las tropas de la Guardia Nacional fueron desplegadas en la capital en agosto de 2025 por orden de Trump, como parte de una estrategia para combatir la criminalidad en la ciudad. El suceso subraya la tensión y la vulnerabilidad en el corazón del poder político de Estados Unidos.