La discusión arranca con posiciones marcadamente opuestas entre gremios empresariales, centrales obreras y el Gobierno, lo que anticipa un debate complejo. Por un lado, centros de pensamiento como ANIF y Fedesarrollo proponen un incremento de un solo dígito, cercano al 7 %, argumentando que debe basarse en la inflación proyectada (alrededor del 5,3 %) más la productividad, que según ANIF fue prácticamente nula este año. Advierten que un aumento desproporcionado podría presionar la inflación y afectar la generación de empleo formal. En contraste, las centrales obreras, como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ya han planteado un aumento mínimo del 10 %.
El Gobierno, por su parte, ha insinuado su interés en un incremento más ambicioso.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, citó un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que sugiere que un "salario digno" para una familia de cuatro personas en Colombia debería rondar los 3 millones de pesos, una cifra que, aunque no es una propuesta oficial, será un insumo en la mesa de concertación. El DANE presentará este viernes 28 de noviembre el dato oficial de productividad, una variable clave que, junto con la inflación, definirá técnicamente el rango de la negociación.
Con estas posturas tan alejadas, analistas locales consideran probable que la decisión final se tome por decreto presidencial.













