La investigación, que se reactivó en 2010 con el testimonio del mayor retirado Juan Carlos Meneses, lo vincula con al menos 300 homicidios, secuestros y torturas. La condena también responsabiliza a Uribe por el homicidio agravado del ganadero Camilo Barrientos en 1994, crimen que, según la Fiscalía, fue parte de la "limpieza social" del grupo. Además de la pena de prisión, la sentencia incluye una multa de 6.500 salarios mínimos, una inhabilidad de 20 años para ejercer cargos públicos y la prohibición de la prisión domiciliaria. La defensa, liderada por el abogado Jaime Granados, calificó la condena como "injusta" y anunció que interpondrá un recurso de impugnación especial ante la Corte Suprema de Justicia. El expresidente Álvaro Uribe reaccionó a la noticia expresando su "profundo dolor".