La secta Lev Tahor, cuyo nombre en hebreo significa "corazón puro", fue fundada en Jerusalén en 1988 por el rabino Shlomo Helbrans y cuenta con entre 250 y 500 miembros.

La comunidad ha enfrentado múltiples acusaciones a nivel internacional por abuso infantil, pedofilia, secuestros y negligencia de menores, lo que ha llevado a sus integrantes a desplazarse constantemente por varios países para evadir a la justicia.

Las autoridades colombianas verificaron el estatus migratorio de 26 ciudadanos extranjeros que se encontraban en el lugar durante el operativo. Los menores rescatados quedaron bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) mientras se adelantan los procedimientos para restituir sus derechos y coordinar con las autoridades de sus países de origen.