En respuesta, el Ministerio emitió un comunicado en el que detalla que el contrato no solo incluye los aviones, sino también entrenamiento, soporte logístico, armamento y repuestos para su operación a largo plazo. Se enfatizó que en la evaluación participaron equipos técnicos de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y un comité intersectorial que incluía al Ministerio de Hacienda y al Departamento Nacional de Planeación. Según el Gobierno, la negociación se realizó directamente con Saab, sin intermediarios, y se logró un descuento del 9% sobre la oferta inicial.

El contrato también incluye programas de compensación social, ambiental e industrial.

El presidente Gustavo Petro ha respaldado la compra, pidiendo que el contrato se haga público para disipar dudas y afirmando que es "una completa tropelía" sugerir que hubo comisiones.

A pesar de la defensa del Gobierno, la Contraloría General ha solicitado la documentación completa del proceso y congresistas han anunciado un posible debate de control político para examinar los detalles del acuerdo.