Su victoria representa un triunfo clave para el exgobernador Carlos Caicedo, quien mantiene su influencia política en el departamento a pesar de recientes reveses electorales y judiciales. Con el 98% de las mesas escrutadas, Guerra obtuvo 188.722 votos, equivalentes al 56% de la votación total, superando a su principal contendor, Rafael Noya, quien alcanzó el 36,9% con 124.019 votos. La jornada electoral estuvo marcada por una baja participación, con solo el 31% de los votantes habilitados acudiendo a las urnas, menos de la mitad del 64% registrado en las elecciones de 2023. Estas elecciones atípicas se convocaron después de que el Consejo de Estado anulara la elección de Rafael Martínez, también alfil de Caicedo, por doble militancia. La campaña de Guerra estuvo explícitamente ligada a la figura del exgobernador, con lemas como “Caicedo y tú + resultado” en su indumentaria. Este triunfo es significativo para Fuerza Ciudadana, movimiento que había sufrido golpes como no superar el umbral en las elecciones al Senado de 2022 y perder la Alcaldía de Santa Marta en 2023. La elección de Guerra asegura la continuidad del proyecto político de Caicedo, quien logra retener el control de la gobernación. Además del respaldo de su movimiento, la candidatura de Guerra también contó con el apoyo de figuras políticas tradicionales del departamento.