Un bombardeo de las Fuerzas Militares contra un campamento de las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’ en Guaviare, que resultó en la muerte de siete menores de edad reclutados forzosamente, ha generado una profunda controversia política en Colombia. El presidente Gustavo Petro defendió la operación argumentando que fue una decisión tomada “a riesgo” para salvar la vida de 20 soldados que iban a ser emboscados, mientras que sectores de la oposición y de su propia coalición de gobierno han condenado la acción, lo que ha derivado en el anuncio de una moción de censura contra el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. La operación militar, realizada el 10 de noviembre, dejó un saldo total de 20 muertos, según el Instituto de Medicina Legal, que confirmó que siete de las víctimas eran menores de edad (cuatro mujeres y tres hombres), la más joven de 13 años. El presidente Petro asumió la responsabilidad política, afirmando que no se violó el principio de distinción del Derecho Internacional Humanitario (DIH) porque en la zona “no había civiles” y que las Fuerzas Militares no tenían información previa sobre la presencia de menores. “No bombardear conlleva a que los grupos armados del narco recluten más y más niños”, argumentó en su cuenta de X.
Sin embargo, estas declaraciones contrastan con su postura crítica en el pasado frente a bombardeos similares.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, justificó la acción como “necesaria y proporcionada”, lamentando la muerte de los adolescentes, pero responsabilizando a los grupos armados por utilizarlos como combatientes. La Defensoría del Pueblo y la ONU han lamentado los hechos, condenando el reclutamiento forzado y pidiendo a las Fuerzas Militares adoptar “todas las precauciones factibles” para proteger a los menores. La representante a la Cámara Katherine Miranda anunció que presentará una moción de censura contra el ministro Sánchez, cuestionando si se aplicaron los protocolos de protección a menores.
En resumenLa muerte de siete menores reclutados en un bombardeo militar en Guaviare ha sumido al gobierno de Gustavo Petro en una crisis política. A pesar de que el presidente defendió la operación como una medida necesaria para proteger a sus tropas, la acción ha sido condenada por diversos sectores, incluyendo aliados políticos, y ha provocado la convocatoria de una moción de censura contra el ministro de Defensa.