El fuego se extendió rápidamente a otras instalaciones del polígono industrial, incluyendo depósitos de plásticos, neumáticos y agroquímicos, generando una densa columna de humo negro y llamas de gran altura. Más de 20 dotaciones de bomberos fueron desplegadas para combatir el incendio, una tarea calificada como “muy compleja” por las autoridades debido a la alta carga de material inflamable. Los heridos presentan quemaduras, politraumatismos e intoxicación por humo, y fueron trasladados a hospitales de la zona, que activaron el “código rojo” para atender la emergencia. Las autoridades locales recomendaron a los residentes de las áreas aledañas permanecer en sus hogares con puertas y ventanas cerradas para evitar la inhalación de humos tóxicos. Mientras continúan las labores de extinción, que podrían tardar más de 24 horas, se ha iniciado una investigación para determinar las causas exactas de la explosión.