), busca incentivar el registro de vehículos en la ciudad y mejorar la movilidad de los fines de semana. El alcalde Carlos Fernando Galán justificó la decisión argumentando que tres de cada diez vehículos que circulan en Bogotá están matriculados en otros municipios, lo que genera una alta congestión sin que estos aporten al recaudo de impuestos locales. Según la administración, desde 2012 la ciudad ha dejado de recibir aproximadamente 1,1 billones de pesos por este concepto, recursos que podrían haberse invertido en la malla vial y otros proyectos de movilidad. Como parte de la estrategia, también se anunció un aumento en el costo del Pico y Placa Solidario para estos vehículos: el recargo pasará del 20% actual al 50% a partir de enero de 2026. Para los carros matriculados en Bogotá, el aumento de este permiso se ajustará únicamente según el IPC.

La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, aclaró que los vehículos híbridos y eléctricos mantendrán su exención a la medida. La decisión ha generado debate; mientras la Alcaldía la defiende como una fórmula de “equidad fiscal”, algunos concejales y el gobernador de Cundinamarca la han cuestionado, señalando que podría afectar a los habitantes de la región metropolitana y que responde más a fines de recaudo que a una gestión integral del tráfico.