Muchos de ellos fueron dados en adopción, incluso de forma irregular, sin que sus familias biológicas tuvieran rastro. El "Libro Rojo", que consta de 179 registros y 44 fotografías, se convierte en una herramienta fundamental para las familias que, como las de Jenifer de la Rosa o Esperanza Fierro, han buscado a sus seres queridos por décadas. La directora del ICBF, Astrid Cáceres, pidió perdón a las víctimas por las omisiones de la entidad que impidieron los reencuentros. La historia de Omayra Sánchez, la niña de 13 años cuya agonía fue transmitida al mundo, sigue siendo el símbolo más potente del desastre. Su tumba en el camposanto de Armero es hoy un lugar de peregrinación.

La tragedia impulsó la creación del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, aunque expertos señalan que las lecciones no se han aplicado por completo, como lo demostró la avalancha de Mocoa.