El Centro Democrático canceló el mecanismo de encuesta para elegir su candidato presidencial para 2026, en medio de profundas tensiones internas y la renuncia de la firma encuestadora. Esta decisión transfiere el control de la selección al liderazgo del partido, abriendo la puerta a que el expresidente Álvaro Uribe tenga la última palabra en la designación. La decisión se tomó después de que la firma Atlas Intel, seleccionada para realizar la encuesta el 28 de noviembre, se retirara alegando riesgos reputacionales sobre su imparcialidad. La controversia surgió a raíz de un agrio enfrentamiento entre los precandidatos Miguel Uribe Londoño y María Fernanda Cabal. Según fuentes del partido, asesores de Uribe Londoño contactaron a la encuestadora sin informar al colectivo, mientras su campaña expresaba desconfianza y un supuesto favorecimiento hacia Cabal.
La tensión escaló en una carta de Uribe Londoño donde afirmó: “No estoy dispuesto a tener que soportar otras reuniones en las que (...) se dediquen las mismas únicamente a intentar manchar mi honorabilidad”. Por su parte, Cabal respaldó al director del partido, Gabriel Vallejo, y calificó como “inadmisible que se intente socavar la confianza en nuestras estructuras internas”. Ante la fractura, la colectividad anunció que seleccionará su candidato antes del 6 de febrero de 2026, utilizando “cualquiera de los mecanismos establecidos en sus estatutos”.
Esto otorga al expresidente Uribe un control decisivo, similar a lo ocurrido en 2018 con Iván Duque y en 2022 con Federico Gutiérrez.
La medida incluso abre la posibilidad de que el elegido no sea uno de los cinco aspirantes actuales, y dentro del uribismo no se descarta que el ungido pueda ser una figura externa como el exministro Juan Carlos Pinzón.
En resumenLas divisiones internas en el Centro Democrático provocaron el colapso del proceso de encuesta para elegir candidato presidencial. El expresidente Álvaro Uribe asume un rol determinante en la selección, que podría recaer incluso en una figura por fuera de los precandidatos actuales, redefiniendo el panorama de la derecha para 2026.