Sin embargo, la Fiscalía argumenta que no hay pruebas que respalden esta versión y que, en cambio, los implicados actuaron con dolo eventual. Según el ente acusador, la agresión se produjo en dos momentos: un primer ataque con puños y un segundo, tras perseguir a la víctima, donde le propinaron patadas en la cara y el cuerpo hasta causarle la muerte por trauma craneoencefálico severo. La Fiscalía sostiene que los agresores no denunciaron el supuesto abuso, sino que optaron por la justicia por mano propia, conscientes de que sus acciones podían ser letales. Por su parte, la familia de la víctima, a través de su abogado Francisco Bernate, ha solicitado que se impute el agravante de sevicia. Además, han pedido la captura de una mujer de origen venezolano, identificada como Paola Fernández Sulbarán, quien habría estado presente durante la agresión y, según ellos, tuvo una participación evidente en los hechos.

A pesar de haber sido detenida inicialmente, fue puesta en libertad.