La tensión se incrementó tras la revelación de que el Reino Unido también habría suspendido su cooperación de inteligencia con EE.

UU. por considerar estos ataques como “ilegales”.

Esta medida podría significar la primera ruptura oficial en la cooperación militar entre la fuerza pública colombiana y su principal aliado histórico. La cooperación ha sido un pilar fundamental, especialmente en la lucha contra el narcotráfico, y ya había estado en vilo cuando Estados Unidos analizó descertificar a Colombia, aunque finalmente mantuvo los lazos con las fuerzas armadas. La reacción de la cúpula militar y de defensa ha sido de cautela. El director de la Policía Nacional, brigadier general William Rincón Zambrano, evitó pronunciarse directamente sobre la orden, calificando el asunto como de carácter diplomático y no policial.

“No son temas de Policía, son temas diplomáticos, nosotros tenemos que ver con convivencia y seguridad”, declaró.

Este silencio contrasta con la contundencia del anuncio presidencial, que congela temporalmente áreas clave de coordinación en operativos conjuntos contra el crimen transnacional.