Las pruebas de alcoholemia arrojaron grado dos de embriaguez. Entre los heridos se encuentran un bebé de 4 meses y tres hermanos de 7, 12 y 15 años. Según el parte médico, dos de los menores se encuentran en estado crítico con muerte cerebral.

Las autoridades revelaron que el conductor acumulaba más de diez comparendos, incluyendo uno previo por conducir ebrio, y tenía pico y placa el día del accidente.

En la audiencia de imputación de cargos, Chala Franco aceptó su responsabilidad por los delitos de homicidio agravado en grado de tentativa y lesiones personales dolosas agravadas. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se pronunció enérgicamente sobre el caso: "Este hombre tiene que pagar cárcel por los hechos ocurridos". Familiares de las víctimas han expresado su temor de que el responsable pueda quedar en libertad y exigen que se haga justicia.