Ricardo González Castro, de 22 años, señalado como el segundo agresor en el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno, se entregó voluntariamente a las autoridades en Cartagena. Este avance es fundamental para el esclarecimiento de un crimen que ha generado conmoción nacional por su sevicia y aparente falta de motivo. González se presentó el 10 de noviembre en la URI de Canapote, en la capital de Bolívar, acompañado por su madre y su abogada, días después de que se emitiera una orden de captura en su contra. Su defensa argumentó que la entrega era "necesaria" para aclarar especulaciones sobre una posible fuga del país y afirmó que el joven se encuentra "muy deprimido" por la situación.
La Fiscalía le imputará el delito de homicidio agravado en calidad de coautor. La investigación se centra en los hechos ocurridos la madrugada del 31 de octubre, cuando Moreno, de 20 años, fue atacado a la salida de una fiesta de Halloween en la discoteca Before Club, en Chapinero, Bogotá. En la audiencia de imputación del primer capturado, Juan Carlos Suárez Ortiz, la fiscal del caso relató que la víctima fue derribada y, ya en estado de indefensión, recibió múltiples patadas en la cabeza y el tórax.
El informe forense determinó que Moreno sufrió un trauma craneoencefálico severo y murió por asfixia con su propia sangre.
La Fiscalía calificó el ataque como un acto "salvaje y consciente", ejecutado de manera coordinada hasta causarle la muerte.
En resumenLa entrega voluntaria de Ricardo González, segundo implicado en el asesinato de Jaime Esteban Moreno, marca un paso decisivo en la investigación. Con los dos presuntos responsables bajo custodia, la justicia avanza para esclarecer los detalles de la brutal golpiza que le costó la vida al joven universitario y determinar las responsabilidades penales correspondientes.