El crimen, ocurrido en la madrugada del 31 de octubre tras una fiesta de Halloween, ha conmocionado a Bogotá. Un nuevo testimonio, recogido por Noticias Caracol, arrojó luz sobre el comportamiento de González, oriundo de Cartagena. Un testigo de San Victorino, donde González trabajaba en un puesto de comidas rápidas, relató que este llegó a su trabajo el día después del ataque “como cualquier otro día”, con la misma ropa negra que vestía en los videos de la agresión y con raspones en el codo y los dedos. Según el testigo, González le confesó que “había tenido un problema, pues se agarró a pelear”, pero en ese momento desconocía que la víctima había fallecido.
Tras cumplir su turno, entregó las llaves y desapareció.
La Fiscalía ya emitió una orden de captura en su contra. Paralelamente, las autoridades sanitarias de Bogotá ordenaron el cierre por tres días del bar Before Club, tras encontrar “heces de rata debajo de una nevera” y fallas en los sistemas de seguridad. La propiedad del establecimiento ha sido vinculada a la representante a la Cámara María del Mar Pizarro, quien aclaró que su empresa no tiene contratos con el Estado y se puso a disposición de las autoridades. Por su parte, la defensa de Juan Carlos Suárez ha basado su estrategia en resaltar su perfil académico, argumentando que fue beneficiario del programa Ser Pilo Paga y obtuvo uno de los mejores puntajes ICFES, buscando una medida de aseguramiento no carcelaria.












