El ferrocarril de pasajeros y carga Buenaventura/Yumbo va adelante”, escribió.

Esta declaración fue interpretada por líderes regionales como una represalia política.

La gobernadora Toro respondió con dureza, acusando al presidente de ejercer una “venganza política contra los vallecaucanos”.

“Gracias por nada, presidente, qué pequeñez la suya”, sentenció.

El Tren de Cercanías, que en su primera fase conectaría Cali y Jamundí, ya cuenta con el 30 % de su financiación asegurada por las entidades territoriales y prometía generar más de 14.500 empleos. Gremios como el CIEV y ProPacífico criticaron que se priorice un proyecto sin estudios de factibilidad (el del Pacífico) sobre uno técnicamente viable, calificando la decisión como un castigo que frena el desarrollo y la calidad de vida en la región. A pesar del revés, la Gobernación y las alcaldías firmaron un convenio para proteger las vigencias futuras ya aprobadas y buscar alternativas para no detener el proyecto.