Un agudo enfrentamiento político ha estallado entre el presidente Gustavo Petro y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, después de que el Gobierno Nacional decidiera no firmar el convenio de cofinanciación para el Tren de Cercanías del Valle, un proyecto con estudios de factibilidad listos para su ejecución. En su lugar, el mandatario anunció que priorizará el Ferrocarril del Pacífico, una iniciativa que aún se encuentra en etapas tempranas de estudio. La controversia se encendió el 8 de noviembre, fecha límite para la firma del convenio antes de la Ley de Garantías, cuando el presidente Petro justificó su decisión en la red social X, vinculándola a la oposición de la bancada vallecaucana a sus proyectos de financiamiento en el Congreso. “¿Acaso parte de la bancada vallecaucana no hundió la ley de financiamiento, una y dos veces? Por tal razón debo priorizar la salida al mar de los centros de producción nacional.
El ferrocarril de pasajeros y carga Buenaventura/Yumbo va adelante”, escribió.
Esta declaración fue interpretada por líderes regionales como una represalia política.
La gobernadora Toro respondió con dureza, acusando al presidente de ejercer una “venganza política contra los vallecaucanos”.
“Gracias por nada, presidente, qué pequeñez la suya”, sentenció.
El Tren de Cercanías, que en su primera fase conectaría Cali y Jamundí, ya cuenta con el 30 % de su financiación asegurada por las entidades territoriales y prometía generar más de 14.500 empleos. Gremios como el CIEV y ProPacífico criticaron que se priorice un proyecto sin estudios de factibilidad (el del Pacífico) sobre uno técnicamente viable, calificando la decisión como un castigo que frena el desarrollo y la calidad de vida en la región. A pesar del revés, la Gobernación y las alcaldías firmaron un convenio para proteger las vigencias futuras ya aprobadas y buscar alternativas para no detener el proyecto.
En resumenEl presidente Petro desató una crisis con el Valle del Cauca al negar la cofinanciación del Tren de Cercanías, un proyecto listo para ejecutarse, y priorizar en su lugar el Ferrocarril del Pacífico. El mandatario justificó su decisión como una respuesta a la oposición política de la región, lo que fue calificado por la gobernadora Dilian Francisca Toro como una “venganza política” que pone en riesgo una obra clave para la movilidad y el desarrollo regional.